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Los acuerdos voluntarios con empresas: una herramienta para la mitigación del calentamiento global

En relación con el cambio climático, estamos acostumbrados a oír a representantes de Estados y organismos internacionales realizar declaraciones y alertar sobre las consecuencias negativas que se pueden producir si no se alcanzan los compromisos en la reducción de gases de efecto invernadero. Ante esta imagen, la ciudadanía puede pensar que tiene poca capacidad de decisión y que son los gobiernos los que deben resolver el problema. Ciertamente, los gobiernos e instituciones, como no puede ser de otra forma, tienen que hacer su trabajo, pero en ningún caso esto debe inhibir que los demás tomemos conciencia de la realidad y de nuestra capacidad para aportar nuestro granito de arena.

Lo que hay detrás de las discusiones sobre el cambio climático es la aceptación de que el modelo de crecimiento que hasta ahora han tenido los países desarrollados ya ha tocado techo. Hemos participado directa o indirectamente en un consumo irresponsable de recursos naturales y en una injusta distribución de este consumo, donde el 20% de la población consume el 80% de los recursos. Además, los científicos han puesto sobre la mesa la evidencia de que este comportamiento está produciendo alteraciones en el clima con graves consecuencias sociales, ambientales y económicas.

Es hora de actuar. El Gobierno de la Generalitat ya dio un paso importante al aprobar en el año 2008 su Plan Marco de Mitigación del Cambio Climático en Cataluña 2008-2012, con el objetivo de contribuir, en la parte proporcional, al cumplimiento del Protocolo de Kioto en el Estado español.

El Plan incluye muchas acciones, pero querría destacar una: los acuerdos voluntarios empresa-Administración, en fase de desarrollo. A través de estos acuerdos, las empresas e instituciones se comprometerán a medir sus emisiones de CO2 y a establecer medidas que contribuyan a reducirlas, más allá de lo que están obligadas por la normativa. Por su parte, la Generalitat estimulará estos esfuerzos y establecerá mecanismos para su reconocimiento público.

Podrán participar todas las empresas e instituciones, todas podrán realizar su aportación para reducir su huella de CO2, y, en definitiva, todas podrán contribuir a mejorar y reducir el impacto de Cataluña en materia de cambio climático. Todos juntos podremos construir una Cataluña más sostenible.

Salvador Samitier
Director de la Oficina Catalana del Cambio Climático